lunes, 18 de marzo de 2019

DECIBELIOS

El decibelio dB es la medida utilizada para expresar el  nivel de INTENSIDAD DEL SONIDO.
 El nombre se le ha dado en homenaje a Alexander Graham Bell.
El Belio o Bel es la unidad y equivale a 10 decibelios.  Un lavavajillas que emite un ruido de 50 dB no es algo más ruidoso, es 10 veces más ruidoso que uno que emita 40 dB y 100 veces más que uno de 30 dB.

El sonido se vuelve dañino a los 75 dB y doloroso alrededor de los 120 dB. El oído necesita algo más de 16 horas de reposo para compensar 2 horas de exposición a 100 dB.

Si llega a los 180 dB incluso puede llegar a causar la muerte. Estos son algunos decibelios que soportamos en nuestro día a día:
De 10 a 30 dB
El nivel de ruido es bajo. Es el que utilizamos por ejemplo en una conversación tranquila o cuando escuchamos el piar de los pájaros o el sonido de las hojas de los árboles al mecerse con el viento.
De 30 dB a 50 dB
El nivel de ruido sigue siendo bajo. Es el que soportamos en una conversación normal, cuando escuchamos las cañerías de una casa o electrodomésticos como la nevera o el microondas.
De 55 a 75 dB
Es un nivel de ruido considerable. Por ejemplo, un aspirador genera 65 dB. Una calle con mucho tráfico alcanza los 75 dB. El despertador o la televisión a un volumen elevado, pueden llegar a los 75 dB, igual que una lavadora, el teléfono móvil, una batidora o el secador.
De 75 dB a 100 dB
Es un nivel alto de ruido, la sensación es molesta. Por ejemplo, en un atasco hay 90 dB de ruido. También el que suele emitir una sirena de policía.
De 100 dB a 120 dB
Es un nivel muy alto. Dentro de una discoteca estamos a unos 110 dB, las taladradoras generan 120 dB, igual que el claxon de los vehículos o un concierto de rock.
A partir de 120 dB
El oído humano entra en el umbral del dolor y hay riesgo de sordera. Es por ejemplo, el ruido del despegue de un avión a menos de 25 metros, o el de un petardo que estalla cerca.


sábado, 2 de marzo de 2019

EN LA GRUTA DEL REY DE LA MONTAÑA.



Peer Gynt es una composición musical en ocho movimientos agrupados en dos suites ( Suite n.º 1 op. 46 y Suite n.º 2 op. 55) compuesta por el compositor romántico Edvard Grieg.
La obra cuenta la vida de un ambicioso muchacho, Peer Gynt, que vive insólitas aventuras. 
Su cuarto movimiento llamado " en la gruta del rey de la montaña" comienza evocándonos la oscuridad de la cueva y el paso ligero, de puntillas para que nadie se percate de su presencia, de Peer Gynt tratando de salir de ella. El fagot, el violonchelo y el contrabajo suenan de forma casi imperceptible, de forma pesante, recreando esos pasos. Al poco se le unen el oboe y los violines en pizzicato, pero entonces algo pasa, la música comienza a  acelerar, se van uniendo cada vez más instrumentos y un crescendo nos va a llevar a un tutti estruendoso. Son los trolls que furiosos surgen como de repente queriéndolo devorar. La pieza concluye con el toque contundente de las percusiones: Han atrapado a Peer Gynt.

  

jueves, 28 de febrero de 2019

FANDANGO DE GUADIX


El fandango es un baile popular típico en toda España declarado Bien de Interés Cultural en 2010.
En el pasado, el término fandango hacía alusión a “fiesta” y se  refería tanto a las reuniones donde se cantaba y se bailaba como a la música que se interpreta en ellas.

Desde principios del siglo XIX, el flamenco adoptó rasgos de los fandangos andaluces que se tocaban y cantaban en los distintos pueblos, y dio así lugar a los llamados "fandangos aflamencaos", que son considerados hoy en día uno de los palos flamencos fundamentales.

Muchos pueblos de la provincia de Granada tienen su fandango propio y éste que os muestro es el de Guadix, interpretado por la Rondalla accitana.



La música clásica también se ha nutrido del fandango.
Un ejemplo lo encontramos en  Manuel de Falla, que lo utiliza en su ballet "El sombrero de tres picos" con argumento de la obra del mismo nombre del accitano Pedro Antonio de Alarcón.
El Sombrero de Tres Picos se desarrolla en dos cuadros. En el primer cuadro aparece el fandango "la danza de la molinera"